La muerte es la puerta que franquea el paso hacia la liberación. La muerte representa la libertad de la decrepitud de la forma. La muerte es la mano que mitiga todos los sufrimientos que ha causado la ignorancia. De hecho, la muerte –si sabemos cómo experimentarla consciente y correctamente- es el grande y único proceso que puede ayudarnos a despertar la totalidad del estado de conciencia humano a la percepción consciente completa y continua; a integrar lo humano a la totalidad del ser, y a restituirle al ser humano al estado de perfección original de conciencia y el sentido de inmortalidad que le es inherente.
Curso intensivo sobre el Bardo - Dr. Benito Reyes
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