Cada día que pasa el cielo se torna menos gris, la lluvia se va disipando, el atardecer está cerca y es hora de recolectar la leña del árbol recién caído, aun faltan mas, pero el leñador toma su descanso para juntar energías, y al día siguiente sigue afilando su poderosa hacha para seguir cortando las miles de ramas que necesita cortar para reforestar su lugar. Empezar de nuevo como cada día. Por un México sin corrupción.